El fin de semana del 7 y 8 de Julio, decidimos hacer una salida de descenso de barrancos por la zona del Pirineo oscense, pero de barrancos solitarios, para disfrutar del paisaje y de la naturaleza, sin prisas ni aglomeraciones. Nos quedaba pendiente de otra vez que estuvimos por esos lares la visita al barranco Rimalo, también apelado Rimaldo, situado cerca del pueblo de Olivan, entre la carretera que va de Sabiñanigo a Biescas. Es un descenso trabajado en flysch, formación geológica que se caracteriza por una estratificación muy marcada de elementos duros (areniscas, calizas, cuarcitas) y blandos (arcillas, margas) que producen impresionantes paisajes caóticos de paredes y derrumbes.
Os dejo un pequeño texto que ha escrito nuestro amigo Hevia, en referencia a esos lugares que visitamos entre el abandono y la soberbia naturaleza :
Julio de
2012. Los recuerdos de un bonito fin de semana se amontonan una vez ya de
vuelta… Un fin de semana en el que decidimos descender dos barrancos solitarios
en el corazón del prepirineo de Huesca… Un fin de semana entre Flysch y el encuentro
con un viejo amigo (¡Saludos Jesús!). El pirineo, ¡cómo no!, frondoso, y una
tormenta después de cenar nos ayuda a dormir frescos en nuestra cabaña
solitaria y a soñar con descensos acuáticos…
Sirvan
estas preciosas frases de nuestro admirado escritor Julio Llamazares para ilustrar este maravilloso entorno de pueblos
y paisajes olvidados.
El borbotón
del río llenará sus corazones cuando vadeen la corriente por la vieja pontona
de maderos y tierra apelmazada. Quizás, en ese instante, alguno piense en dar
la vuelta y regresar sobre sus pasos. Pero será ya tarde. El camino se pierde
con el río tras las primeras tapias y sus linternas habrán ya iluminado ese
sórdido paisaje de paredes y tejados reventados, de ventanas caídas, de
portones y cuadros arrancados de sus marcos, de edificios enteros arrodillados
como reses en el suelo junto a otros incólumes aún, desafiantes…”
Actividad realizada por Jose (Hevia), Marta, Mª Angeles (Petina) y Jose (Petit). El Domingo nos acompaño un amigo nuestro, Jesús, que nos lo encontramos a la vuelta del barranco Rimalo, hacia mogollón de tiempo que lo veíamos. Ahora vive en Jaca.
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