martes, 29 de marzo de 2011

Simeando por la zona centro.

 En estos meses invernales de lo que va de año, como de costumbre, nos
 hemos dirigido en varias ocasiones a la zona centro, con el objetivo de
 pasar unos buenos ratos y curtirnos espeleológicamente un poco en estas
 simas, para que, cuando llegue época de actividades más ambiciosas, no
 nos pille el toro. Que a algunos nos cuesta cada vez más recuperarnos del sedentarismo y agarrotamiento invernal…

 
 En un soleado fin de semana del mes de enero, que resultó ser uno de los
 más fríos de este invierno, nos dirigimos a la zona de Villanueva de
 Alcorón, y visitamos la Sima de La Cierva. Valsalobre estaba solitario.
 Sólo encontramos unos ciervos y alguna liebre saltarina… Sin embargo, en
 otro finde del mes de febrero, nos debimos poner todos de acuerdo:
 repartidos por el bosque de Valsalobre andaban espeleos de Geológicas,
 Grupo Viana de Guadalajara, Grupo de Espeleosocorro de la FME, miembros
 de la Escuela Madrileña de la FME, los del Flash… Acabamos bajando los
 bonitos pozos de la Z-3. Por último, hace unos pocos fines de semana
 visitamos la sima SG-4 en el cañón del Río Lobos (Soria), con una cena
 agradable con los compañeros de Espeleominas, que se encuentran
 explorando la zona próxima a Santa María de las Hoyas…

 Y es inevitable, cada vez que descendemos por estos pozos recordar
 nuestros inicios. Antes nos parecían grandes e interminables abismos.

 Ahora nos siguen dando mucho respeto, aunque hayan pasado a ser
 actividades muy asequibles. El componente de aventura sigue existiendo y
 es un buen momento para practicar la técnica y otras cosas que no nos
 atreveríamos a probar en situaciones más comprometidas. Y aunque las
 sensaciones sean diferentes a las que sentíamos antaño, el espíritu
 vuelve a casa como siempre, con un subidón que nos mantiene felices los
 primeros días de la semana, mientras pensamos en la siguiente…

 Que viva la espeleo castellana!!

 Y me permito el lujo de dedicar este comentario a quienes me ayudaron a
 bajar mis primeras simas. Gracias Ricardo, Pepito, Largo y Estrada.
 Gracias a vosotros la MZ-21 y el Sumidero del Campo siguen teniendo para
 mí un encanto y un misterio que aún no se ha borrado en posteriores
 visitas.

 Texto: Jose “Hevia”
 Fotos: Richi y Fran “Cartuli”