Nuestra querida Alicia nos gestionó desde Almería un espació único para pernoctar en la parcela de un amigo. Un amigo dueño de un bar curioso, surrealista... " Bar de la 3ª edad" donde desayunaríamos y cenaríamos todos estos días "como en casa", con un millón de anécdotas divertidísimas y muchas risas.
El jueves por la mañana nos esperaba puntual nuestro superhéroe francés. Alain nos preparó un menú digno del presidente Ronald Reagan o George Bush "padre". Nos consta que el Chef Alain ya preparó otrora suculentos menús a grandes presidentes internacionales, pero ahora, cambiado el delantal y la sartén por el mono y el casco, lo que prepara son menús espeleológicos en una cocina de 1500"agujeros" simplemente exquisitos.
El primer plato que nos preparó el Chef Alain fue una visita al Sistema de La Cueva Del Agua. Junto con unos amigos del grupo de Trabajo de Sorbas, hicimos una travesía "seca" , entrando por la 21. Una maravilla llena de detalles, divertidisima, en la que hay mucho que ver... siempre con "el culo p´atras", por si acaso.
Tras salir de la travesía y con muchas ganas de agua fresca, nos dirigimos a la surgencia de Las Viñicas, a ver la zona mojada, donde algunos valientes se pegaron un frío chapuzón.
Por la tarde-noche el Chef Alain nos mostró una de las maravillas que tiene guardadas en la cocina. Maravilla que degustamos pacientemente, con formaciones preciosas... de esas que no se olvidan.
Por la tarde, movidos en una clara dirección por una fuerza sobrenatural ( Alberto, Carmelo, Lupos), visitamos otro clásico en Carboneras: Bar La Frontera. Tubo de cerveza, atún plancha, patitas de pulpo...
El sábado, Alain, ese loco chef francés de 68 palos, que salta como un gato por las bocas de las simas, con una ilusion de un chico de 15 años, nos tenía preparado un plato fuerte.
Con la emoción nos fuimos como cada noche a cenar "a casa", al bar de "Patt Cangrejo" , con la mejor de las compañías. Y de allí al "Ok corral"... a tomar unas copas como cada noche en la carpa de Luis, a reir recordando anécdotas pasadas... a reir creando algunas nuevas, a contar chistes.
Del Bar de Patt recordaremos a toda su parroquia. Cómo no, al mismísimo Patt, su bate y su mujer; a Bigotardo y sus patadas en el baño, a Batracio y su arte poniendo cafés, a la señora Limonero y sus cambios de look, y por encima de todos al "gran" Jaquita.
Todo esto no hubiera sido posible sin la ayuda de un montón de gente. En primer lugar, Alicia y Alain, con gente como vosotros merece la pena hacerse chorrocientos kilómetros; nuestros amigos del Grupo de Trabajo de Sorbas (que muy amablemente nos han invitado a participar en sus exploraciones), Cecilio, Juan Luis e Isa; a El Padrino, a mi amigo José y Jimena, al hombre que salvaron Cali y Alain en la carretera, al poney y a los perros comebocatas, y al turrón de crema catalana con drogaína.
A todos muchas gracias, a todos un millon de besos y cariñosísimos abrazos.
"¿Quién come en la barra más baja del bar?
es jaaquiiita!!!
es chiquitito y se va a camuflar
es jaaquiiita!!!
tiene un poney y va a cabalgar
es jaaquiiita!!!"
Senén Feito.



