domingo, 27 de julio de 2008

19-7-2008: Las Tainas de Matarrubia (Río Lobos)

El viernes por la tarde, en medio de un terrible atasco en la A1, Elena y yo salimos de Madrid hacia Venturada al encuentro de Virginia.
Ya juntos los tres, nos fuimos hacia el Cañón del Río Lobos. Cenamos en Casarejos, pero no en el bar de la carretera, sino en el de dentro del pueblo, que por cierto, es muy recomendable: grandes bocadillos, buenos precios.
De aquí, a dormir al refugio de Las Tainas, que afortunadamente estaba libre. Hacía una noche calurosa y había una enorme luna llena, así que antes de dormir estuvimos un buen rato charlando.
El sábado, a la inusual hora de las 10:30am estábamos entrando en la cavidad.

Sin más problemas que los habituales, llegamos abajo e hicimos el hermoso y divertido recorrido horizontal que hay en la base. Incluso alguno de nosotros se animó a bajar hasta la cota mínima por el último pozo de 8m, que tenía una cuerda instalada en fijo.
Tras el recorrido, comimos y pa´rriba.
Cuando salimos, hacía un calor asfixiante (38 grados). ¡Cómo me caía el sudor por la frente saliendo del último pozo…!.
Tras asearnos, nos fuimos a tomar unas cervezas hidratantes y a localizar la entrada de la Cueva del Río. Nos quedamos con ganas de visitarla, pero nos teníamos que ir a Madrid y además, hacía tantísimo calor que…

Por cierto, para visitar las Tainas hay que pedir permiso al Parque Natural del Río Lobos mediante fax, pero no es necesario solicitarlo para la Cueva del Río, ya que está fuera del Parque. Nosotros no nos dimos cuenta del detalle y a los pocos minutos de solicitar el permiso nos llamaban por teléfono del Parque para pedir detalles sobre esa cueva que no conocían.

domingo, 20 de julio de 2008

"EL BARRANCO QUE BAJA ALEGRE": LOS CHORROS DE LA PEDRIZA

El Jueves 17 de Julio, volvimos a descender el interesante barranco de los Chorros de la Pedriza. Fuimos con cautela ya que el Viernes anterior, gente del grupo lo intento bajar y no pudieron por el gran caudal que llevaba. Constataron in situ, un aumento del nivel del agua debido a la tormenta que les pillo ya dentro del río. Gracias a Dios, no hubo ningún percance.
El grupo del Jueves lo formamos Marta, Laura, Fran, Inma, Carlos, Mª Angeles y yo, y dos amigos nuestros Anselmo y Miguel, además de Juan Carlos (Sr. Aiwa) que en todo momento nos acompaño de principio a fin, eso si por fuera del barranco.
El descenso estuvo muy entretenido: el caudal no presento mayor problema, aunque en algunas zonas puntuales pegaba fuerte. Poco a poco fuimos sorteando los obstáculos y como es menester en este grupo, salimos de noche.
En resumen, una tarde-noche muy gratificante fuera de la monotonía semanal. Nuestros amigos fliparon con el descenso (aunque no era la primera vez que hacían barrancos). ¡Es que este barranco de los Chorros, es una pequeña joyita!.

miércoles, 16 de julio de 2008

SIERRA DE GUARA: BARRANCO D´OS COCHAS Y BARRANCO FORMIGA



¡Por fin conseguimos ir de barrancos! Después de varios intentos trastocados por el mal tiempo, aterrizamos el fin de semana del 12 y 13 de Julio en la emblemática Sierra de Guara. Edu, Marta, Fran, Inma, Jose Hevia, Mª Angeles y el que suscribe nos pertrechamos el sábado para descender el barranco D´os Cochas, un afluente de la izquierda orográfica del Mascún. Descenso sin caudal con un final apoteósico en el que un rapel de 70 metros fraccionado en dos de 35, y con un péndulo incluido nos dejó en una de las partes más espectaculares del Cañón del Mascún, justo a la salida de los Oscuros de Otín. La vista desde las alturas impresionante. Todo ello aderezado con una tormenta, en el que el granizo, la lluvia y los truenos dieron un ambiente único al descenso. Tras llegar al cauce del Mascún descendimos por sus entrañas con un caudal disfrutón y encima solos, sin nadie que nos agobiara. Una jornada completa de 12 horas, con tranquilidad, disfrutando, personalmente muy gratificante. El Domingo decidimos hacer un barranco muy conocido en Guara, el Formiga. Muchísima gente, tuvimos la suerte de adelantarnos a los grandes grupos y al final no salió perfecto, casi solos. Descenso divertido y ameno, tiene un poco de todo, rapeles, saltos, pequeñas zonas engorgadas. Lo pillamos con un caudal que no daba problemas, eso sí el agua muy fría.
Muy buen fin de semana.










jueves, 26 de junio de 2008

BANCAL DE LA NEVERA

Aprovechando la salida de descubrimiento, al día siguiente Elena, May, Cali y yo mismo, nos fuimos al Bancal de la Nevera. La sima se localiza en un precioso bosque al que se accede por una pista complicada para turismos (3,4Km desde el refugio de "la Alconera").
Desde el coche a la boca hay apenas 5 minutos andando. Nos cambiamos en la misma boca bajo un sol de justicia.
El acceso a la sima es através de un bonito P69, lleno de mosquitos (¡¡¡puajjj!!). Se alcanza una repisa con pasamanos a -50m en la que caía bastante lluvia. Desde la repisa, queda un último tramo de 19 metros. Una vez se toca suelo, se continúa bajando, ya sin cuerda, por una empinada rampa hasta la cota mínima (-98m). Una vez abajo del todo, viene lo más divertido: una sencilla trepada de 20m hasta un nivel superior en el que hay un meandro con agua cristalina.

miércoles, 25 de junio de 2008

SALIDA DE DESCUBRIMIENTO: MUELA DE LA MADERA (UÑA – CUENCA)

Cueva del Tío Manolo y Cueva de los Moros
Los días 20 al 22 de Junio de 2008, hemos realizado una nueva “Salida de Descubrimiento” (¡…y ya van unas cuantas!), con el objetivo de dar a conocer nuestra hermosa afición a personas ajenas al mundo de la espeleo.
En esta ocasión, hemos disfrutado de la compañía de 14 invitados (tutelados por 17 miembros del G.E.Flash). Muchos de ellos han mostrado un gran interés por la espeleología.

El sábado por la mañana, nos dirigimos a la cueva del Tío Manolo.
Para facilitar el acceso a la cueva, montamos una cuerda en doble, haciendo una serie de gazas para facilitar el agarre a la salida. La cueva tenía bastante agua, y los gours estaban rebosando; incluso tuvimos que mojarnos en en uno de ellos para poder seguir el recorrido. Un poco más adelante, la galería estaba inundada, así que decidimos salir y dirigirnos a la cueva de los Moros. Todos los invitados quedaron asombrados por el tamaño de las galerías y belleza de la cavidad.
La cueva de los Moros es más angosta que la del Tío Manolo (pero no menos bonita), así que nuestros invitados pudieron disfrutar de 2 cuevas completamente diferentes, y poner a prueba su temple ante los pasos estrechos.
Es muy reconfortante comprobar que varios de los invitados han manifestado su intención de integrarse en el grupo, lo que demuestra el éxito total de la actividad.
¡Esperamos que así sea!
¡Nos veremos en las cuevas!

lunes, 9 de junio de 2008

Travesía CM6-CM20 (Cubada Grande)


Este fin de semana hemos vivido una nueva aventura en nuestra querida Cubada Grande, cavidad explorada en los años 80 por el G.E. Edelweiss.
El trabajo en equipo de 9 flasheros y 5 katiuskos ha permitido a una persona de cada grupo hacer la travesía del sistema uniendo sus dos entradas principales, CM6 y CM20.
La conexión se produjo sin problemas en la Sala de los Ahívás en torno a las 19:00 del 7 de junio, en medio de un gran estallido de júbilo, abrazos y besos.

Esta aventura no habría sucedido sin la labor previa de unos cuantos miembros del Flash, que desde verano de 2002 han venido trabajando en hacer este sueño posible: ¡Muchas gracias a todos!.





Viva el G.E. FLASH

lunes, 2 de junio de 2008

Coventosa

¡16 espeleólogos 16! .
Y parece imposible que algo que empezó mal acabase en el mayor jolgorio desde hace mucho (el vino, los botellines...) en la iglesia porticada de Matienzo.
Una vez en el aparcamiento de Coventosa, no dábamos crédito a lo que veíamos: Por lo menos 20 coches aparcados, y una muchedumbre de gente: ¿una manifestación?¿un mercadillo? ¿un concierto de rock?: ¡NO!: ¡¡Una espeleo-excursión infantil y un simulacro de rescate con 40 participantes!! Y aunque parece increíble, vimos algo de Coventosa.
Después de la salida comenzó la fiesta y el diluvio (empezó a poco de salir de la cueva).
Tanta agua nos dejó espectaculares imágenes de ríos desbordados y cascadas rugientes, difíciles de olvidar; tanto como el riquísimo cocido que nos zampamos.