jueves, 26 de junio de 2008

BANCAL DE LA NEVERA

Aprovechando la salida de descubrimiento, al día siguiente Elena, May, Cali y yo mismo, nos fuimos al Bancal de la Nevera. La sima se localiza en un precioso bosque al que se accede por una pista complicada para turismos (3,4Km desde el refugio de "la Alconera").
Desde el coche a la boca hay apenas 5 minutos andando. Nos cambiamos en la misma boca bajo un sol de justicia.
El acceso a la sima es através de un bonito P69, lleno de mosquitos (¡¡¡puajjj!!). Se alcanza una repisa con pasamanos a -50m en la que caía bastante lluvia. Desde la repisa, queda un último tramo de 19 metros. Una vez se toca suelo, se continúa bajando, ya sin cuerda, por una empinada rampa hasta la cota mínima (-98m). Una vez abajo del todo, viene lo más divertido: una sencilla trepada de 20m hasta un nivel superior en el que hay un meandro con agua cristalina.

miércoles, 25 de junio de 2008

SALIDA DE DESCUBRIMIENTO: MUELA DE LA MADERA (UÑA – CUENCA)

Cueva del Tío Manolo y Cueva de los Moros
Los días 20 al 22 de Junio de 2008, hemos realizado una nueva “Salida de Descubrimiento” (¡…y ya van unas cuantas!), con el objetivo de dar a conocer nuestra hermosa afición a personas ajenas al mundo de la espeleo.
En esta ocasión, hemos disfrutado de la compañía de 14 invitados (tutelados por 17 miembros del G.E.Flash). Muchos de ellos han mostrado un gran interés por la espeleología.

El sábado por la mañana, nos dirigimos a la cueva del Tío Manolo.
Para facilitar el acceso a la cueva, montamos una cuerda en doble, haciendo una serie de gazas para facilitar el agarre a la salida. La cueva tenía bastante agua, y los gours estaban rebosando; incluso tuvimos que mojarnos en en uno de ellos para poder seguir el recorrido. Un poco más adelante, la galería estaba inundada, así que decidimos salir y dirigirnos a la cueva de los Moros. Todos los invitados quedaron asombrados por el tamaño de las galerías y belleza de la cavidad.
La cueva de los Moros es más angosta que la del Tío Manolo (pero no menos bonita), así que nuestros invitados pudieron disfrutar de 2 cuevas completamente diferentes, y poner a prueba su temple ante los pasos estrechos.
Es muy reconfortante comprobar que varios de los invitados han manifestado su intención de integrarse en el grupo, lo que demuestra el éxito total de la actividad.
¡Esperamos que así sea!
¡Nos veremos en las cuevas!