viernes, 10 de febrero de 2017

Hacia nuestro cálido mundo subterráneo


Cada invierno, en tierras levantinas, nos esperan unas cuevas cálidas y acogedoras que encierran grandes tesoros en forma de salas caprichosamente concrecionadas.



  

Juegan con nosotros a encontrar el camino ¡no nos lo ponen fácil!... Guardan con recelo su secreto, arropándolo y protegiéndolo de los intrusos y del inhóspito mundo de la superficie...



  

Queremos dedicar estas líneas a esas simas y cuevas alicantinas y valencianas, uno de nuestros destinos preferidos cuando llega el invierno, que nos acogen con todo su esplendor, haciéndonos sentir cálidos, como en casa, y poniendo difícil el retorno al mundo exterior.





2 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad que sí.....siempre quedará Levante y sus cuevas misteriosas! Des

Alejandro dijo...

¡¡Qué pasada!! Animo y a seguir así!